Esperanzas intactas
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Planeta Deporte: “Alves, Puyol y Abidal: bajas para la COPA”El Bilbao Basket muestra signos de mejoría y afronta la segunda parte de la temporada con esperanzas y posibilidades en las dos competiciones.
No fue tan fiero el Lucentum Alicante como esperábamos todos los aficionados que nos dimos cita el domingo pasado al mediodía en Miribilla. La expectación por ver en Bilbao al equipo alicantino era doble, por un lado es el equipo revelación de la temporada, con doce victorias y sólo cinco derrotas en la primera vuelta de la Competición, y por otro, su visita a la capital vizcaína suponía la vuelta a casa de Txus Vidorreta. Era la primera vez que veíamos al técnico de Indautxu ocupando en su ciudad natal un banquillo diferente al del Bilbao Basket. Txus apenas pudo disfrutar de la merecida y cariñosa bienvenida que le brindó Miribilla porque inmediatamente después de ser presentado se apagaron las luces y sonó la música a todo volumen para presentar al equipo de casa. Una pena tratar así a alguien que lo ha sido todo para nuestro club.
Y no fue tan fiero porque los hombres de negro supieron maniatar el juego exterior de los alicantinos con una buena defensa, que provocaba errores continuos en sus lanzamientos lejanos, y también cargando el juego interior dentro de las zonas, siendo conscientes de la superioridad bilbaína en ese terreno. D’or Fischer se convirtió en la auténtica pesadilla de los jugadores de Txus Vidorreta. Como él mismo reconocía en la rueda de prensa posterior, fue tanta la intimidación que provocó el center de Philadelphia que sus pivots "fintaban con miedo al tapón incluso cuando Fischer estaba descansando en el banquillo".
El Bilbao Basket consiguió un triunfo cómodo sobre su rival, gestado desde el pitido inicial, lo que permitió a la parroquia bilbaína ver un partido tranquilo en casa y retomar la senda de la victoria tras las derrotas seguidas que sufrió en Miribilla contra los dos vecinos, el Baskonia y el Gipuzkoa Basket, más la sufrida en Málaga.
Tras estas tres derrotas consecutivas el Bilbao Basket se encontraba en la jornada 15 de liga, con 5 victorias y 9 derrotas, estancado en una zona peligrosa de la clasificación, en el puesto 13 y a una sola victoria de los puestos de descenso, aunque, eso sí, con un partido menos jugado ya que tenía aplazado el correspondiente a la jornada 12, contra el CAI en Zaragoza.
Afrontaba entonces el equipo de Fotis Katsikaris una mini gira de tres partidos fuera de casa con el inconveniente de que aún no se había logrado ni una sola victoria a domicilio. Así que las expectativas no eran demasiado halagüeñas. La primera parada de la mini gira no era nada fácil, Zaragoza. El CAI estaba metido en puestos de Copa y con unas ganas tremendas de disputarla. Las otras dos, no menos difíciles, Valladolid y Santiago, cuyos equipos se encontraban en el fondo de la tabla, con el agua al cuello, en puestos de descenso.
Y fue cuando apareció el Bilbao Basket épico, el mismo que consiguió in extremis su clasificación para el Top16 un mes antes, cuando ya todos lo dábamos por perdido. Entonces se consiguieron sendas victorias en Estambul y Miribilla, ante el Baskonia, que catapultaban a los de Bilbao al Top16 cerrando la puerta a los de Vitoria. Ahora pasaba algo similar, los de Katsikaris sacaban tres victorias en esos tres partidos que casi meten al equipo en Copa, algo que dos semanas atrás era impensable. Se pasaba de no tener ni una sola victoria a domicilio en la jornada14 a tener tres enla 17. Otra clara muestra de la irregularidad que está mostrando el equipo durante toda la temporada.
El equipo empieza a apuntar mejoría, sobre todo en dos aspectos fundamentales: por un lado, la defensa empieza a parecerse a la de la temporada pasada, la que permitió al equipo bilbaíno llegar hasta la Final de la ACB. Poco a poco se va consiguiendo reducir el número de puntos encajados por partido. Hasta hace dos jornadas el Bilbao Basket tenía la segunda peor defensa de la Liga y, aunque las cosas no han cambiado mucho, ha conseguido subir tres posiciones. Por otro, se van recuperando dos hombres que se antojan importantes, dos piezas imprescindibles en el esquema de juego del equipo, Axel Hervelle y Raül López. La rotación de jugadores empieza a dar más seguridad, más tranquilidad y, por supuesto, más versatilidad y muchas más posibilidades tácticas.
D’or Fischer ha mostrado una mejoría notable en su juego en los dos últimos partidos de liga. Ha sido una pieza fundamental en ambas victorias y casualmente ha coincidido con los partidos en que ha jugado más cerca del aro, en la zona que él domina, en la que puede intimidar e imponer su ley a base de tapones contundentes en defensa y mates poderosos en ataque. Incluso los jugadores que están llamados a ser los últimos puestos de la rotación, Dimitrios Mavroeidis y Josh Fisher, están dando minutos de calidad cuando saltan al parqué, aunque al pívot griego le ha costado un poco más coger la forma.
Pero lo que no consigue el equipo es quitar el freno de mano en ataque. No sé si serán instrucciones técnicas o inseguridad de los jugadores, el caso es que siempre dan la sensación de que pueden correr más, de que pueden hacer más puntos. Concretamente el domingo, ante Lucentum Alicante, pudieron irse tranquilamente a más de 80 si se lo hubieran propuesto. El propio Fotis Katsikaris ha reconocido en la rueda de prensa previa al partido de Euroleague que les va a enfrentar al Real Madrid en la tercera jornada del Top16, que “el equipo tiene talento y capacidad para competir en un marcador alto”. Pues bien, están en el momento y ante el rival idóneos para demostrarlo ya que los de Pablo Laso son el equipo más anotador en Liga (82,83) y el segundo en Euroleague (85,75). Además se van a enfrentar con ellos tres veces en una semana, en una especie de reedición de la Semifinal de Liga de la temporada pasada.
En Liga y gracias a esas cuatro victorias consecutivas, algo que se ha dado por primera vez esta temporada, y que en la anterior sucedió tres veces, los hombre de negro ocupan el noveno puesto de la clasificación, con las mismas victorias que el séptimo y a una sola del sexto, puesto que debe ser el objetivo para intentar asegurar la clasificación para la Eurocup. La temporada pasada el equipo tenía dos victorias más en esta misma jornada y acabó en sexta posición con 21 victorias. Parece que al equipo se le dan mejor las segundas vueltas pero deberá conseguir 10-12 victorias en las 16 jornadas restantes para alcanzar el Playoff. Difícil pero no imposible. En Euroleague el Bilbao Basket empezó perdiendo en Siena, una derrota “obligada” y esperada pero en la segunda jornada el equipo se reivindicó con una victoria de prestigio sobre Unicaja al que derrotó de forma contundente. Ahora espera el Real Madrid, que sufrió una derrota inesperada y dolorosa, en su feudo, ante el Montepaschi, y puede ser un rival asequible.
El Bilbao Basket afronta la parte importante de la temporada en su mejor momento de forma y con las esperanzas intactas, parece que, ahora sí, está en el buen camino. Ha conseguido meterse en el grupo de los aspirantes al Playoff y en el Top16 afronta una semana crucial para sus posibilidades de seguir adelante. Los deberes en Euroleague ya están hechos pero pasar a la siguiente fase sería un premio y una inyección de moral.
